PARSIS II
El malogrado Freddie Mercury no se llamaba Freddie Mercury si no Farrokh Bulsara. Era parsi, nació en Tanzania y todos sabemos cómo murió. Su vida fue algo barroca e intensa, con algĆŗn que otro exceso. Cuando murió pidió que un sacerdote parsi le acompaƱara en sus Ćŗltimas horas. Zubin Mehta sigue aĆŗn con nosotros; es un afamado director de orquesta y puede decirse que es un autentico prĆncipe parsi, proviene de una de las mĆ”s aristocrĆ”ticas familias de esta comunidad. Parsi significa persa. Son una gota de agua en un mar de hindĆŗes, y como tales se sienten herederos de Ciro el Grande y Dario. Piensan que ninguno de ellos tiene nada que ver con ese depravado ser que como rey de Persia nos presenta la pelĆcula los 300, esa crónica de gimnasio digital y que no era otro que Jerjes. Pero no se queda aquĆ su indignación y enmiendan la grandeza que se le supone a Alejandro Magno, el cual incurre en buenas dosis de bajeza y crueldad al permitir el saqueo de ese ciudad increĆble que fue Persepolis, por una chusma de soldados borrachos que la saquearon en una orgia de sangre y crueldad.
Por cierto, nos hemos enterado tambiĆ©n que este Jerjes era algo rencoroso y vengativo; habĆa sufrido una afrenta de los griegos y tenĆa ordenado que sus consejeros le recordaran todos los dĆas la misma para vengarse adecuadamente de estos. Nada que ver esta actitud con el zoroastrismo, que probablemente profesara, por que lo que mĆ”s impresiona de esta religión, tambiĆ©n conocida por mazdeĆsmo, es su alto grado de amabilidad. Vean si no cual es su propuesta principal para Ć©sta vida: la felicidad del ser humano. Claro, siempre y cuando el hombre consiga templar ese otro lado oscuro que le acompaƱara mientras viva. Arhiman el principio del mal, que junto a Ormuz, un naturaleza benigna y bondadosa, encuentran en la humanidad un campo de batalla en el que dirimir la suerte de cada uno. Y todo ello contemplado por la visión severa pero piadosa de Ahura-Mazda, el Dios Supremo identificado a la postre con Ormuz, que a la vista de los actos de este mundo condena o premia, aunque esa condena nunca es eterna.
Porque el infierno mazdeista cumple su misión disuasoria y ponderada (nada que ver con ese sufrimiento estĆ©ril, infinito y sĆ”dico del infierno judeocristiano), no es eterno y sus victimas quedan purificadas por el sufrimiento para poder por fin acceder al ParaĆso mĆ”s tarde. El zoroastrismo tambiĆ©n es benevolente, ofrece tres grandes estrategias para solventar con fortuna esa lucha entre el bien y el mal, la triada mazdeista que consiste mĆ”s o menos en códigos de conducta que nos aseguraran una vida feliz y un seguro transito a la vida eterna. A saber: buenos pensamientos, buenas palabras y buenas obra.
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| El Zend-Avesta, el Libro Sagrado en una traducción francesa |
Zoroastro que segĆŗn dicen (y eso segĆŗn las fuentes) vivió entre el impreciso periodo del siglo XV al XVII antes de Cristo, fue bastante prodigo en pensamientos, palabras y obras. Al menos a decir de Plinio, que habla de 2.000.000 de versos atribuidos al profeta y mĆstico. La mayorĆa de ellos perdidos, aunque los parsis consiguieron conservar cerca de 350.000 palabras que han quedado reducidas en la actualidad a 83.000, y que son las utilizadas, muchas veces desconociendo su significado, en los rituales y rezos parsis.
Esta triada, llamada tambiĆ©n triada mĆ”gica estĆ” presente en otras ceremonias parsis. Como el bolsillo que portan los niƱos parsis en sus iniciación religiosa que estĆ” destinado simbólicamente a recoger: pensamientos, palabras y obras. O el cordón sagrado con el se identificaba la comunidad parsi desde antaƱo, llamado Kusti y que debe dar tres vueltas alrededor de la cintura por esta misma razón. Tres deben ser tambiĆ©n los pasos que como mĆnimo deben de guardar los vivos con el cuerpo del difunto en sus complejas y elaboradas ceremonias fĆŗnebres que veremos mĆ”s adelante
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| El fuego es sagrado para los mazdeista, de ahĆ las mascarillas que utilizan para no contaminar con su aliento su pureza |
Otro aspecto a considerar en la religión mazdeista, cuyo libro sagrado se llama Avesta es ese aire de familia, una cierta proximidad a nuestra cultura judeocristiana. Y es que, en efecto, Zoroastro fijó una serie de guĆas que han sido posteriormente asimiladas: (tambiĆ©n, por cierto, estuvo retirado en el desierto y a los 30 aƱos abandonó su aislamiento) tal es la escatológica(*) propuesta por la resurrección de los muertos, la naturaleza dual del hombre entre una parte fĆsica y otra espiritual, el EspĆritu Santo, la existencia de los arcĆ”ngeles, etc. Hasta tal punto llega esta asociación, que seguramente esos personajes tan entraƱables como los Reyes Magos eran practicantes de la religión mazdeista.
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| Este es un rito funerario parsi en un grabado del XIX. Observese la distancia que los vivos guardan con el difunto. Hablaremos de ello en la próxima entrada |
Una vida ideal para los zoroastristas es una vida buena, próspera y feliz. Como se ve el cielo empieza a ganarse aquĆ en la tierra, poco que ver en esto con la tradición cristiana. AsĆ, el celibato, el ayuno, todas las formas de mortificación del cuerpo son abominables para un buen creyente ya que son actos que pretenden debilitar el cuerpo y por ello atenĆŗan la fortaleza de Ć©ste frente al mal. Desesperanza y enojo fueron vistos como pecados. Secularmente el mazdeismo pivota en torno a una serie de virtudes que son seguramente la razón de la sólida prosperidad de la comunidad parsi, a saber: igualdad de todos, respeto a todas las formas de vida, rechazo a la crueldad y el sacrifico de animales, Ć©tica del trabajo, caridad social, lealtad y fidelidad con uno mismo, la familia, el grupo y el paĆs
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