EL MUSEO DE LAS NODRIZAS ( II ): Una Historia de Amas de Cría ( II )



El mecanismo de la leche en el pecho humano es muy simple cuanto más se demanda más produce. Teóricamente la lactancia podría mantenerse indefinidamente. Si se vacían con frecuencia y regularidad, mayor será la cantidad de leche y menor la probabilidad de un nuevo embarazo, es pues el primer anticonceptivo. La leche de la madre es un alimento milagroso, conserva en su composición todos los elementos necesarios para frenar las infecciones que no solo haya sufrido la madre, sino su abuela, y la abuela de esta. Todos los anticuerpos que ha memorizado la historia reciente de la especie y que a él/ella, le van a ser necesarios para vencer las infecciones.
     Cuenta un anatomista británico del siglo XIX el caso de un portugués que ejercía de nodriza de sus hijos. Al parecer este hombre de apellido Lozano solía amamantar a sus numerosos hijos con el fin de apagar su llanto y en ausencia de su mujer. Su tetilla derecha segregaba un liquido de consistencia lactea capaz de saciar a sus hijos, no estaba enfermo ni se trataba de un caso de hermafroditismo
Nodriza japonesa
     Tradicionalmente la leche de pago no ha tenido buena prensa entre los humanistas e intelectuales. Galdos y Mesonero Romanos, intelectuales españoles del XIX las tratan con bastante rigor. Las nodrizas de la Casa de Austria tenían fama de ser extremadamente descuidadas y negligentes en su trabajo, dejando zambos a la mitad de los Infantes por no saber colocar los pañales. Una de ellas, si bien de forma indirecta, la que trajo Isabel de Farnesio de Italia, estuvo a punto de causar una revuelta palaciega al usurpar por decisión de la Reina el rígido protocolo de la lactancia cortesana.  Montaigne, un intelectual francés del siglo XVI, quizás fue el primero en acuñar el termino leche mercenaria. Y Guillemeau, un paisano suyo hablaba de la entrega de los hijos a las nodrizas como si tratara de un infanticidio.  Luis Vives, San Agustín, Fray Luis de León, las rechazaban. También Ramón Llull, que insiste en eso del aliento pestifero de las nodrizas, al que hacíamos referencia en la primera parte. Rousseau arremete contra las madres melindrosas y frívolas que entregan sus hijos a crianzas ajenas. Aunque su indignación no era muy de fiar, toda vez que el mismo había entregado a la inclusa a cuatro de sus hijos, que vista la altísima mortalidad de estas instituciones era como una condena a muerte.
     Una de las imágenes que acompaña esta entrada es suficientemente ilustrativa de esta situación: el cuadro de Diana de Poitiers, la amante del rey  Enrique II de Francia, recién parida y que ha entregado su hijo al cuidado de las nodrizas por temor a que la lactancia pueda desmerecer su cuerpo. En efecto, la lactancia como enemiga de la belleza femenina es una constante a través de la historia. Pero tiene también otros peligros para el bebe, se piensa que a través de la leche el lactante no solo se alimenta si no que adquiere carácter, la naturaleza que hará de él un adulto equilibrado, un hombre de bien. Por eso la nodriza debe tener los valores que supuestamente debe transmitir a sus ahijados    
La Casa Mundo by Tm
La Reina Victoria de Inglaterra, que en 20 años tuvo 9 hijos, se quejaba de que sus obligaciones la habíam impedido amamantar a alguno de sus hijos


     En Egipto  gozaban de gran prestigio, tenemos en el país del Nilo un importante precedente histórico, el de Moisés salvado de las aguas y criado por un ama de cría. Y aunque esta historia tiene trampa, pues la nodriza de Moisés era ni mas ni menos que su madre, nos da una idea del uso frecuente que se hacia de este personaje. Los hijos del Faraón eran criados habitualmente por nodrizas, siendo los hijos naturales de esta “hermanos de leche” del Faraón y tenidos en gran consideración. Mahoma, huérfano de padre también fue entregado por su madre a una nodriza.
     Por cierto es el Corán y el cristianismo los que empiezan a criminalizar tanto el abandono de niños como el infanticidio. Los amantes de la antigüedad clásica (entre los que nos contamos) haríamos bien en verificar el trato dispensado a los niños  en Grecia y en Roma. Nos sorprenderíamos de la extrema crueldad con la que culturas tan delicadas con las bellas artes trataban a sus ciudadanos mas inocentes……..¿Ciudadanos hemos dicho? Pues no es verdad. Serán precisos algunos cientos de años mas para que los niños fueran siquiera considerados como personas
Columna lactaria en Roma

     Siempre se ha dicho que Roma ha mantenido una relación tibia con sus hijos. Que el abandono de infantes en las calles del Imperio era harto frecuente y que el destino de muchos de ellos a nadie importaba. Hasta Constantino en el siglo IV,  un padre podía perfectamente matar a su hijo o venderlo como esclavo. La llamada “columna lactaria” en Roma era utilizada por los romanos para abandonar allí a sus hijos no deseados. Esta exposición pública permitía que cualquiera se hiciera con ellos, las mas de las veces para convertirlos en esclavos o atender el mercado de la prostitución.
     En China sucedía algo parecido, refiere Marco Polo una leyenda en la que uno de los mas de 300 Emperadores que tuvo China (Roma sólo llegó a los 130) hombre extraordinariamente compasivo, poseía un cuerpo de nodrizas que pagaba con sus propios fondos y que atendían a los niños abandonados hasta que eran entregados a otras familias. Una situación cuando menos ideal, vistas las infinitas intrigas de la corte China que dejaban como un inocente patio de colegio las del foro romano,  y en la que innumerables nodrizas fueron acusadas de envenenar a los herederos de la primera emperatriz, de la segunda emperatriz, de alguna de los cientos de concubinas………en fin merodear por la corte china era siempre una actividad peligrosa
     Si rastreamos la labor de los grandes legisladores romanos nos encontramos con una constante histórica; su preocupación por los escasos hijos que tenían las elites romanas. Las remilgadas damas romanas solían entregar a sus hijos recién nacidos  a amas de cría que, aparte de la lactancia, acompañarían el crecimiento del niño o de la niña como su mejor confidente y amiga. Y ello en detrimento de los lazos de afecto que deberían establecer con sus padres naturales. Cuando los hijos abandonaban el hogar eran acompañados por sus amas de cría que se habían convertido ya en su verdadera familia.