que se va unos días a Galicia, felicitarle, ha elegido bien. Paisajes formidables, muy buena comida, buena gente, playas magnificas, el Camino de Santiago, muy bonito, muy bonito todo. Pero ojo, si el hijo/a os dice que se va a Ortigueira, sacar el armamento pesado, porque este lugar se ha convertido desde hace ya algunos años en un sitio de referencia para la toda la morralla lumpen del Norte de España, resto de la Península y parte del extranjero. En efecto al amparo de un supuesto festival de música celta, crisol en sus orígenes de toda la estética identitaria gallega del Bloque y demás aledaños de iluminados; se ha ido fraguando en torno a una de las playas más hermosas del litoral gallego, un foco de consumo y trafico de drogas de fantásticas proporciones.
A parte de que durante tres días de Julio los supermercados de Ortigueira y la comarca entera hacen cajas de varios millones de euros(ya, ya sabemos que el dinero y los puestos de trabajo justifican todo), una colmena de miles de crédulos mozalbetes coquetean en estos días con el buen rollito (de los por cierto
Entre tanto todos esos corderos que creen ir de lobos(infelices de ellos), retozan en las playas consumiendo toda esa parafernalia de estupefacientes que, los ya firmes candidatos a la esclavitud de los traficantes(cuando no los traficantes mismos), les ofrecen. Y no vayan a pensar que el trafico de este comercio nefando se hace con discrección. Que va, vocean su mercancía como si fuera fruta, y hasta instalan puestos fijos en los que se puede adquirir todo el abanico de sustancias alucinógenas que caben en el diccionario (este año no van a repercutir el IVA en sus productos, menos mal). El año pasado la Guardia Civil abordó a un velero francés con 20 kilos de cocaina con destino a la playa Ortigueria. En fin queridos padres, ya sabeís que a veces los niñatos de nuestros hijos (siempre serán nuestros hijos antes que niñatos)están irremisiblemente condenados a pasar por este purgatorio de los imbeciles, Ortigueira desde el 7 de Julio es uno de ellos y si puedes evitar que acudan hazlo. Como decía un vendedor de bocadillos de la playa de Ortiguerira, que sostenía sacar mas de cinco mil euros en tres días vendiendo bocadillos de queso mohoso a estos jovencitos: "si tuviera hijos no dejaria que vinieran aqui". Pue eso, si puedes no les dejes
El Suso
